| Restaurar, Reparar o Reinstalar Windows |
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Las 3 Rs mágicas nos podrán proporcionar un sistema Windows nuevo, lejos de problemas. Pero existen diferencias entre ellas y son conceptuales. Veamos entonces cuando aplicar cada una de las 3 herramientas que vienen incluidas en Windows XP.
Restaurar Windows
El mecanismo es el siguiente: cada vez que se realiza una acción importante en el sistema; como instalar software, instalar hardware o modificación de archivos de sistema o aplicaciones, la utilidad crea un llamado Punto de Restauración que es básicamente un respaldo antes de realizar las modificaciones. Entre otros archivos respaldados se encuentran los archivos de arranque del sistema y archivos de configuración de arranque y el Registro de Windows. Almacena los backups en una carpeta System Volume Information que se encuentra en la unidad que aloja al sistema. Esta utilidad podrá devolver a un estado anterior (el punto de restauración seleccionado) a nuestro Windows XP, donde se supone funcionaba sin problemas, pero no repara archivos dañados ni eliminados, excepto aquellos que integren el respaldo. Reparar Windows Se encuentra disponible solo al iniciar desde el CD de Instalación de Windows XP y su funcionamiento es exactamente el contrario al de la opción Restaurar sistema, es decir: · Sustituye todos los archivos de la instalación de Windows por los originales · copia los archivos que falten, menos los de configuración, manteniendo los que ya están en nuestro sistema. Realiza un proceso de instalación sobre la instalación existente, recuperando el sistema, excepto que el problema se encuentre en los archivos de configuración. Con Reparar no perdemos ninguno de nuestros datos, programas instalados ni configuraciones. La opción Reparar la tenemos disponible durante la instalación de Windows XP, una vez iniciada la instalación desde el CD de instalación de Windows XP llegamos a la pantalla en la que debemos aceptar la licencia de Windows. En la siguiente pantalla Windows hace un escaneo de nuestro sistema y al escanear el disco duro detecta que tenemos ya instalada una versión de Windows. En ese momento el asistente nos da la posibilidad de elegir Reparar la instalación existente o Realizar una nueva instalación. Reinstalar Windows Si las opciones anteriores fallan no nos queda opción más que esta. Implica formatear el volumen donde se encuentra la instalación actual y procesar una instalación normal del sistema. Aún así, tenemos 2 formas de hacerlo: · Si el sistema lo permite deberemos tener en cuenta eliminar previamente todas las contraseñas de usuarios del sistema. Esto facilitará poder acceder a los archivos con el nuevo sistema. · Si el sistema lo permite eliminar usuarios, quedando solo la cuenta Administrador. · Si el sistema lo permite eliminar programas, estos deberán ser instalados obligatoriamente. El procedimiento es arrancar con la instalación normal, iniciando desde el CD de instalación de Windows XP y al llegar a la pantalla del asistente donde nos pregunta donde queremos instalar, indicamos la misma partición en la que se encuentra el sistema actual. Al confirmar el asistente mostrará otra pantalla donde preguntará como deseamos formatear la partición. Allí deberemos indicar que deseamos Dejar la partición como está (no formatear). El asistente seguramente reconozca la instalación actual y sugiera la nueva instalación en una carpeta nueva (normalmente Windows.000). ( 1 Vote ) |